No pasan últimamente cosas que sean buenas o destacables como para poder seguir este blog como me gustaría, pero hoy, he tenido un recuerdo bonito. Ha sido algo en el metro lo que me ha hecho recordarlo...

Recuerdo el primer fin de semana en el que nos conocimos. Sé que me quedé mirandola sin saber que hacer, nerviosa (y sin saber porqué). Recuerdo su pelo que me imnotizó en medio segundo y su sonrisa perfecta dirigida a mi, su primer "Hola" y sus dos besos.

Recuerdo que mientras ibamos a cenar con su familia y la mia no podía dejar de mirarla y estar atenta a cada movimiento que hacía, que quise sentarme a su lado en la cena, que no hablé, solo la miraba y observaba ctodo lo que hacía. Su boca moviendose, sus labios tensandose en una sonrisa, las bromas que soltó durante toda la noche.

Recuerdo cuando nos fuimos a tomar una copa y que el Martini me supo a gloria cuando me lo bebí de su vaso.

Recuerdo que intentó meterse conmigo, hacerme sonreir y lo consiguió.

Recuerdo una despedida rápida y un número de movil, ese que marqué a la media hora y no paré de marcar durante 5 años seguidos cada vez que necesitaba un empujón.

Hace tiempo que pienso que cada vez recuerdo menos momentos con las dos únicas personas que he amado, me gusta que aún queden algunos grabados en esta cabecita loca...